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Episodio 6 del podcast EDEN · Escúchalo en Spotify
En un esfuerzo regulatorio por blindar la seguridad de los usuarios de servicios financieros, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) modificó formalmente las normas de identificación para el sector bancario. La nueva resolución, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 1 de julio, introduce la biometría facial y dactilar de manera homologada para la autenticación de clientes en trámites presenciales de alto nivel.
Con esta medida, el país da un paso más hacia la digitalización de los tramites que hacen las personas y para que las transacciones formales sean mucho más rápidas y, sobre todo, para que tengamos la certeza absoluta de que nadie intentará hacerse pasar por nosotros.
Sin embargo, al centralizar datos personales tan íntimos y delicados, las autoridades y los bancos deben ser extremadamente cuidadosos con el resguardo de estas bases de datos. Si no se protegen bajo los más estrictos estándares de ciberseguridad, corremos el riesgo de que caigan en las manos equivocadas, convirtiéndose en una herramienta para la suplantación de identidad o en una fuente para la extorsión.
Aquí te cuento de qué va esta reforma y cómo cambiará tu experiencia en las sucursales.
Verificación en línea con el 90% de precisión
A partir de ya, los bancos que manejen cuentas de ahorro o crédito de niveles altos (Niveles 3 y 4) tendrán la obligación de revisar las huellas dactilares y el rostro de los clientes directamente en ventanilla, cotejando la información en tiempo real con las bases de datos del Instituto Nacional Electoral (INE), la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) u otras dependencias federales.
El sistema debe arrojar una coincidencia mínima del 90% para aprobar la operación. La gran novedad aquí es la llegada oficial del reconocimiento facial en las sucursales, algo que las normas anteriores no contemplaban del todo. Como detalle curioso, si un representante legal va a hacer un trámite, el sistema solo escaneará a la persona que esté físicamente en la oficina, dejando en paz los datos biométricos del representado.
Primero los de casa
Para hacer las cosas más ágiles, los bancos podrán crear sus propias bases de datos biométricas, pero la CNBV exige que antes de empezar a registrar a los clientes, tienen que registrar obligatoriamente a todo su personal, desde los cajeros y empleados de mesa de control hasta los altos directivos.
Además, para darnos total tranquilidad sobre nuestra privacidad, los bancos tienen prohibido vender, transferir o compartir estos datos con terceros o con otras instituciones bajo ninguna circunstancia.
Ya no se podrá engañar al sistema con réplicas de látex o goma: los dispositivos contarán con tecnología de “prueba de huella viva”.
Tecnología a prueba de trampas
Para evitar que los defraudadores intenten engañar a los sistemas, se implementará lo siguiente:
- Huellas muy detalladas: Se pedirán al menos seis huellas dactilares mediante lectores duales (que leen dos dedos a la vez). Ya no se podrá engañar al sistema con réplicas de látex o goma; los dispositivos contarán con tecnología de “prueba de huella viva”.
- Rostros despejados: Las fotos serán frontales, a color (24 bits) y con una nitidez de mínimo 90 píxeles entre los ojos. No se podrán usar lentes, gorras o accesorios que oculten las facciones.
- Inclusión por salud: Si alguien tiene un impedimento físico permanente —como una amputación o una enfermedad— que le impida registrar sus huellas o su rostro, el banco tiene la obligación de ofrecerle alternativas documentadas para que pueda seguir operando sin problemas.
El reloj está corriendo para la banca
La resolución entró en vigor al día siguiente de su publicación, por lo que los bancos que ya usaban sistemas biométricos tuvieron hasta el mes de julio para avisar a la autoridad. El resto de las instituciones financieras cuentan con un plazo máximo e improrrogable de 90 días hábiles para actualizar toda su infraestructura, sus softwares y sus redes. Aquellas entidades que no cumplan con las medidas de seguridad se enfrentarán a sanciones, que van desde la suspensión temporal hasta la cancelación definitiva de sus sistemas de autenticación.
Socio fundador y director general de Tres Digital Reputation Care
Estratega en comunicación institucional, gestión de crisis y transformación digital. Es socio fundador y director general de Tres Digital Reputation Care, y encabeza la dirección editorial de EDEN.
Su trayectoria incluye más de dos décadas en el Servicio de Administración Tributaria, donde fue administrador central de comunicación institucional, así como trabajo de asesoría con la Suprema Corte de Justicia de la Nación en materia de lenguaje jurídico accesible. Es licenciado en comunicación por la UNAM.